domingo, 4 de agosto de 2013

Con tacones

   Cuando tenemos ya cierta edad, enseguida las muchachitas queremos usar zapatos de tacones. Los asociamos con la moda femenina, porque creemos que fueron creados para el lucimiento de las piernas femeninas.
   Pero, ¿sabes qué? Los primeros que los emplearon fueron los guerreros persas.
   Muy pocos se imaginan a un hombre calzando unos vistosos zapatos altos, pero este símbolo actual de elegancia nació como accesorio exclusivo de varones.
   En realidad es una moda poco práctica: No son cómodos, ni apropiados para conducir y se atascan en cualquier sitio. El césped, los adoquines, el mármol pulido, entrañan peligro para estos estilizados zapatos.
   Y es que no fueron diseñados para caminar, pues se concibió para los jinetes: cuando los soldados se aferraban a sus estribos, el tacón ayudaba a sujetarse al caballo y así podían disparar sus flechas con mayor precisión.
   El estilo persa fue adoptado con mucho entusiasmo por aristócratas, quienes buscaban tener una apariencia viril. La clase alta, alejada del trabajo, usaba prendas incomodas y lujosas para evidenciar su privilegiada posición, y para demostrar que no tenían que caminar muy lejos.
   Aunque son vistosos y prestan elegancia en determinadas ocasiones, vale reflexionar antes de usarlos a dónde vamos y si se corresponden con nuestras condiciones.

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