domingo, 15 de septiembre de 2013

Con cintas amarillas

   Durante 15 años cinco cubanos han permanecido injustamente en cárceles norteamericanas. El pueblo se sumó el día 12 a una jornada internacional para reclamar justicia, y los pioneros ejecutaron diversas acciones vinculadas a este empeño.
   Ese día, todos los cubanos colocamos en nuestras casas y centros laborales o estudiantiles un lazo amarillo, o nos pusimos prendas de vestir de ese color como prueba de la esperanza en que ellos serán liberados.
   Colocar una cinta amarilla tiene origen en una vieja tradición estadounidense, a cuyo pueblo también está dirigido el llamamiento para liberar a quienes se encontraban luchando contra los terroristas.

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