martes, 5 de noviembre de 2013

Frutas y refrescos: un regalo

   Consumir frutas resulta algo importante para la salud humana, y hoy me atrevo a sugerirte como puedes prepararlas tú mismo.
   Puedes aprovechar, por ejemplo, la cáscara de la piña: se cocína por 15 minutos en suficiente agua, se cuela, se le echa azúcar a gusto y se pone a enfriar.
   Busca a un adulto que te ayude, y puedes sorprender a tus familiares con esta bebida, que se llama garapiña.
   Y para que veas que me he convertido casi, casi, en cocinera, te propongo una receta más en la que no tienes que acercarte a la hornilla: Combina el jugo de cuatro naranjas y el de un limón y corta pequeños pedazos de las cáscaras de esas frutas, las que dejarás en el jugo por dos horas.
   Al cabo de ese tiempo, cuélalo, añádele una cantidad apropiada de azúcar y, si quieres, agrégale agua o refresco.  Sírvelo con bastante hielo, que ahí está el secreto, y ya lo tienes.

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