sábado, 7 de diciembre de 2013

Aprender a escuchar

   Una de las normas elementales de cortesía es saber escuchar.
   El tener puntos de vista divergentes y hasta francamente opuestos no es sinónimo de quitar la palabra al otro, y menos a gritos.
   Cuando dos personas entablan una discusión de esta manera, no llegarán a ninguna parte, pues los razonamientos serán vencidos por la violencia.
   La próxima vez que alguien trate de hablarte a gritos, expón tus argumentos de manera mesurada y sin insultos, y verás cómo sales ganando.

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