sábado, 14 de diciembre de 2013

Pensar en el futuro

   Puedes pensar que aún eres pequeño, o pequeña, para elegir tu futuro. Pero sucede que desde los primeros juegos, paseos, cuentos y demás actividades, tus padres te han facilitado un sinnúmero de experiencias que, poco a poco, han influido en tus intereses vocacionales, los cuales se consolidan una vez llegada la adolescencia.
    A partir de la edad preescolar, la familia y las instituciones educacionales deben formarte según tus aptitudes, de manera que, cuando llegues a noveno grado, ya conozcas cómo quisieras continuar estudios, según tus gustos y posibilidades intelectuales.
   El apoyo de tu familia es primordial en este proceso, pues a medida que creces se refuerza tu relación con la realidad,  tomas más en cuenta las opiniones de los que te rodean y puedes llegar a evaluar aspectos emocionales y materiales.
   Si estás en primaria, ve pensando ya cómo quieres ser, y si has avanzado hasta el nivel secundario, entonces será el momento en que afrontes, ya, tu decisión.

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