sábado, 1 de febrero de 2014

Comunicados, pero sin comunicación

    Estamos rodeados de teléfonos móviles y fijos, computadoras, videos, nintendos, televisión, toda una serie de equipos tecnológicos que sirven para comunicarnos pero que, en exceso, más bien tienden a incomunicarnos.
   Utilizarlos no puede convertirse en una epidemia. Parece como que de pronto se pierden las palabras, y algunos, para escribir te quiero, ahorran y sólo escriben tq.
   El ser humano necesita compartir sus sentimientos, sus experiencias, sus logros, y recibir la comprensión de sus allegados. 
   Por eso, si le dedicamos más tiempo del debido, la tecnología puede convertirse en un mal.
   Lo cierto es que resulta importante relacionarnos, hacernos entender y entender a los demás. No caigas en la trampa: dedica tiempo a tus familiares y amigos, para que no te sientas nunca solo.

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