sábado, 1 de febrero de 2014

Un quehacer permanente: reciclar

   Tenemos todos que luchar contra una mala costumbre: usar lo que necesitamos, y tirar luego lo que sobra a cualquier lugar.
   Y está mal hecho por dos razones: una, porque los desechos pueden reciclarse, o sea, volver a usarse si se procesan, y dos, porque afectamos nuestro entorno.
   Lanzamos al cubo de la basura, a las calles, al campo, al mar, cosas que despreciamos y que aún pueden emplearse, y contaminamos el medio ambiente.
   Recuperar algo, aparentemente inservible, significa devolverle gran parte de su valor, obtener beneficios económicos y sanear el entorno.
   Si aprovechamos cada recurso y lo reciclamos, estaremos ahorrando y ayudando al cuidado de nuestro mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario